domingo, 23 de septiembre de 2018

África // 2018


La gente que se come los árboles







"Hojas de moringa cocidas y bolas de maíz y sorgo. Ese es uno de nuestros platos" Así me decía el guía del pueblo konso mientras caminábamos a lo largo de las paredes de piedra de la primera aldea.




La Moringa oleifera es una especie de origen hindú que puede cultivarse en terrenos áridos, con escasas lluvias estacionales. Fue introducida en África donde se ha convertido en el "árbol de los milagros" por su altísimo contenido nutricional (Valle del Omo, Etiopía)
Las hojas tiernas de la moringa, de color verde claro, compuestas, son cosechadas cada día para consumir en la aldea o para venderse en el mercado. Se ha convertido en una fuente de alimento y de comercio para las aldeas locales. 



Los konso son un pueblo evolucionado, agricultores que cultivan en terrazas sobre las laderas rocosas de su tierra ondulada.



Veneran a los suyos: los más viejos son más sabios y entonces pueden dirimir conflictos de la comunidad, cuando ya han pasado por el gobierno de la aldea que cambia cada 18 años -lo que dura una generación. Al morir, algunos son héroes y toman la forma de totems funerarios que los honrarán para siempre.



Las aldeas konso son multifamiliares y están rodeadas de un alto muro de piedra, resabio de antiguas luchas en el Valle del Omo. Cuando ya no alcanza el espacio, construyen las casa afuera y las rodean de una segunda pared de piedra. Y así van creciendo, concéntricamente, conteniendo las casa comunitarias, grandes chozas donde duermen los varones desde los 12 años y hasta que se casan (no está permitido el sexo antes del matrimonio) y donde duermen también los esposos de mujeres recién paridas, hasta que pasan tres meses después del nacimiento.



 









 El pueblo konso muestra más avances que otros: dicen que es porque son muy inteligentes y muy trabajadores, reconocidos por organismos internacionales que están alentando la conservacíon de su cultura y subsidiando en parte un posible desarrollo. Su región ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad.

Es tierra fértil para el chat (khat, qat) droga de masticar (que también se procesa como polvo, similar a la cocaína). Catha edulis es una especie de la familia de las celastráceas. La ví en algunos mercados, la ví crecer en la aldea. Pero los konso tienen prohibido consumirla. La cultivan, y la venden.

Las hojas del chat

Los niños konso sonríen, casi todos sonríen. A diferencia de los que viven en la ciudad (Konso o Arba Minch), estos no piden nada. Y es que no "a los niños no se les debe dar nada, porque si reciben dinero no quieren ir a la escuela", dice nuestro guía, que tiene 26 años y va a la universidad.











Arba Minch - Konso - Pueblos del valle de Omo - Etiopía
2018










martes, 1 de mayo de 2018



Hoy es 1ro de mayo y empecé temprano a trabajar con algunas de mis macetas:trasplantes. Algunas de ellas parecen no conocer los límites dentro de sus antiguos potes y crecen y crecen... obligándome a prestarles atención cada tanto.


Escucho la radio y todos hablan del trabajo. Estamos prestando atención o dejamos que corra el tiempo? es la pregunta. Y entonces miro mis manos embarradas y entiendo que estoy haciendo uno de los pocos trabajos que no cambiará por mucho tiempo.

No hay forma de hacer un trasplante virtualmente. Ni de podar una planta usando la tecnología.

La pala, nacida en eras primitivas, seguirá prestando servicio por un par de siglos más. Si sobrevivimos a nosotros mismos.

De paso: estuve trasplantando crasas, esas maravillosas especies vegetales de hojas carnosas y formas caprichosas, que parecen resistir incluso al peor jardinero.

Los sustratos (es decir, lo que va dentro de la maceta) tienen que ser muy livianos. 

Bastante perlita, algo de compost, algo de turba, algo de resaca. Las macetas tienen que respirar bien: si son de barro, muy bien. Pero si no, no importa. Que tengan buen drenaje (agujeros en la base) y que vivan en un ambiente aireado y luminoso. 

Algo de sol directo les viene genial.